La primera y mas importante diferencia es que la mayoría de las escuelas mas conicidas (sino todas), que parten de una estructura definida en base a katas, como las escuelas orientales, o en base a combinaciones o rutinas como en las occidentales. Por el contrario en TAIKI, si bien existen katas (que no en el Lienkwondo), estas ocupan un lugar secundario, siendo consideradas mas como composiciones o coreografías de tipo artístico o como rituales de tipo tradicional que forman parte del legado de cada escuela y su historia, como sucede en las actuales artes marciales. Por ese motivo en el Taiki Budo, por ejemplo, se enseñan katas antiguas de Japón y, con el tiempo también se imparten las propias de nuestra escuela; de este modo mantenemos un lazo respetuoso con la tradición y, a la vez, siguiendo el modelo sincrético que las hace evolucionar, también aportamos algo en la medida de nuestras posibilidades y contexto histórico y cultural propio. Sin embargo la base altenativa a la katas la constituyen las MATRICES. Etimológicamente esta palabra alude a un molde, soporte o marco que se emplea para darle forma a algo, es decir, algo así como un modelo combinatorio de formas primigenias a partir de las cuales se forma y se replica algo. Las matrices forman, por consiguiente, parte de la Combinatoria, que es el fundamento del que salen todas las katas o series combinatorias de las diversas artes marciales. Entendemos que esta es la fuente y en el estudio de esta nos centramos como elemento primordial.

Cada matriz, como en Matemáticas o como en el las imágenes del I Ching, compendia y ordena una serie de combinaciones que debidamente aplicadas por filas, columnas, diagonales etc. corresponden a los diversos niveles o planos de conocimiento por parte derl practicante. Dentro de una misma matriz puede haber técnicas de planos o niveles técnicos diferentes. Las matrices pueden ser de movimientos, técnicas simples, combinaciones, e incluso de imágenes o estrategias.

La segunda gran diferencia es que en TAIKI no existen combinaciones fijas estándar. Existen modelos combinatorios que, aplicados en función de los diferentes propósitos precipitan en series parcialmente improvisadas que siguen un patrón pero se van adaptando (fluyendo) de acuerdo con las reacciones del contrincante. En consecuencia, con unas pautas mínimas y con unos límites pactados se deja que el practicante vaya fluyendo con sus reacciones pero sin seguir la técnica “por el libro” sino leyendo sobre la marcha los movimientos de su atacante hasta adaptar su guardia, posición y contragolpes. Estos límites se van reduciendo poco a poco, hasta que es capaz de personalizar ese modelo de respuesta a todas la variaciones y situaciones imaginables.

Veamos un ejemplo. Normalmente cuando se enseña una técnica se repite miles de veces una defensa del costado y un directo, siempre en la misma distancia, ritmo, ángulo, potencia, etc. Después se pasa a otra para el costado contrario, luego a la cabeza y por último a la partes baja. En el TAIKI, al contrario de este método mas analítico donde se va de la parte al todo, se hace mas hincapié en la filosofía contraria: se pone al alumno en una situación en la que debe defender los cuatro costados (se definen esos limites) y no centra su atención en hacer perfectamente la defensa “x”, sino en percibir todo su espacio corporal y defender los cuatro costados para después contraatacar.

En este segundo método mas sintético, los movimientos, al no ser tan concretos y definidos permiten al ejecutante estar mas pendiente de factores fundamentales como el timing, el ritmo, la distancia, las reacciones del atacante etc. No pretendemos decir que un método sea mejor que el otro; ambos son necesarios, pero consideramos que el método analítico (mas característico de las escuelas orientales son sus rígidas katas) y el analítico (mas “occidental”), son complementarios. Sin embargo en el Taiki, si bien se combinan ambos, de entrada se da mas protagonismo al segundo por dar este una visión de conjunto mas amplia y aportando mas fluidez. En vez de pasar horas y horas como en Oriente hasta conseguir el golpe o corte perfecto, sin dejar de repetir este un mínimo de veces en las rutinas de calentamiento, se pasa tempranamente a esta fase donde, a modo de sparring se hace que el alumno desde el primer día haga los movimientos mas “realistas”, sin preocuparse excesivamente del “modelo ideal”. Poco a poco, según vaya mejorando sus destrezas, este modelo ideal o Kata será el fruto de los años de práctica y meditación.

 

 

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