SOBRE NUESTRO ‘ENEMIGO’

Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo,

no temas el resultado de cien batallas;

 

si te conoces a ti mismo, pero no conoces al enemigo,

por cada batalla ganada perderás otra;

 

si no conoces al enemigo ni a ti mismo, perderás cada batalla.

Sun TzuEl arte de la guerra.

 

UN CONTEXTO, UN ‘ENEMIGO’

En tiempos recientes, muchos artistas marciales se han dado cuenta de que muchos de sus métodos no son prácticos. Y lo que han hecho simplemente es cambiar de estilo. Por supuesto, el “peleador callejero hábil” seguramente no te atacará con patadas de Taekwondo o con puños a distancia de Karate, pero también es poco probable que te haga una entrada, te proyecte al suelo y te finalice con una llave de brazo.

Hay muchos métodos tradicionales y modernos que son muy efectivos para protegerse, pero existen los mismos, o incluso más, que no tienen claro quién es el “enemigo”. ¿Cuántos clubs que venden artes marciales “reales” conoces que se pasan la mayor parte del tiempo entrenando para luchas en el suelo?Asumen que en un contexto de defensa personal, el enemigo será un grappler experimentado como los que se ven en UFC (los cuales no pueden morder o atacar a los genitales, etc.). Esto está tan equivocado como el practicante de Taekwondo que enfoca la defensa personal como un intercambio de patadas a distancia, o el Karateka que cree que una pelea real va de golpes con el dorso lanzados desde lejos. Una vez más, no tienen claro quién es el “enemigo”.

En defensa personal, el “enemigo” utilizará métodos simples y feroces. Es en esos métodos en los que debemos centrarnos durante nuestro entrenamiento de defensa personal.Desde luego hay otras muchas razones para entrenar: disfrutar, hacer deporte, mejorar nuestra condición física, etc. Pero de cara a los aspectos de defensa personal de nuestro arte, el foco debería estar en la simplicidad y en la ferocidad. Técnicas que quizá no serán adecuadas para enfrentarnos al “enemigo” de las competiciones, pues estarán prohibidas o serán fácilmente contrarrestadas por los más experimentados. Hay que recordar el consejo de Sun Tzu y “conocer a nuestro enemigo” en cada situación. De esta manera aplicaremos la estrategia más adecuadapara asegurar nuestra victoria en cada caso. Lo que funciona bien contra un “enemigo” no funcionará bien contra otro.

Los artistas marciales del pasado entendían muy bien este asunto. Como karateka que soy, una de mis citas favoritas es de Choki Motobu(tuvo centenares de peleas reales, y raramente perdió), quien dijo: “Las técnicas de los kata nunca se concibieron para utilizarse contra un luchador profesional, en una arena o en un campo de batalla. Se concibieron para ser efectivo contra alguien que no tiene idea de luchar o de la estrategia utilizada para contrarrestar su comportamiento agresivo”.

Motobuconocía a “su enemigo” (matones sin entrenamiento), y conocía para qué entorno sus técnicas eran válidas. Por eso él era tan efectivo. Cabe señalar que Motobu se refiere a las técnicas originales de los Kata, no a las aplicaciones descafeinadas e inefectivas que mayormente se enseñan hoy en día. Pero su punto es válido. También vale la pena mencionar que Motobu perdió contra un wrestler en un combate amistoso. Aunque sabía cómo gestionar la situación frente a los matones de los peores distritos de Okinaewa, no sabía cómo enfrentar las refinadas habilidades de grappling de un wrestler. Él tenía el entrenamiento y laexperiencia para lidiar con un tipo de enemigo, pero no para otro tipo. Esto también ocurre a la inversa en las historias que escuchamos donde un campeón de artes marciales acaba knockeado por un borracho en un pub. Siendo capaces de derrotar a cualquier “enemigo” de un tipo concreto, perdieron por completo frente a otro tipo.

 

CONCLUSIONES

El camino hacia la victoria es distinto en una competición de Karate y en un torneo de Judo. También es diferente a lo que necesita un boxeador o lo que necesita un competidor de artes marciales mixtas. Y todo ello es diferente de lo que se necesita para la defensa personal.Existe un terreno común, pero hay demasiadas diferencias clave(de la misma manera que el tenis, bádminton y squash usan todos raquetas, pero ser campeón en tenis no te garantiza ser bueno en squash). La razón a estas necesidades distintas es que el “enemigo” es distinto.

Necesitamos “conocer a nuestro enemigo”. Solo entonces podremos determinar qué métodos y estrategias son los más válidos para cada situación. Es muy fácil perder de vista el balón y empezar a entrenar para el “enemigo” incorrecto. Fallamos en reconocer cuál de nuestras habilidades y atributos son los válidos para cada situación. Como Sun Tzu dijo hace aproximadamente dos mil quinientos años, eso significa que hay peligro en todo conflicto”.


Artículo original escrito por Iain Abernethy y traducido con su permiso por Marc Campos Mula. Léelo en inglés aquí.

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